Paludismo. Pasos a seguir frente a casos sospechosos

Generalidades

El paludismo, también conocido como malaria, es una enfermedad infecciosa causada por parásitos del género Plasmodium que se contrae a través de la picadura de mosquitos infectados. Se caracteriza por paroxismos febriles intermitentes, anemia y esplenomegalia. Es causa importante de mortalidad infantil, muerte en embarazadas, bajo peso al nacer, partos prematuros y anemia infantil.

Se conocen más de 175 especies del parásitos del género Plasmodium (P.). Estos parásitos requieren de dos huéspedes para completar su ciclo vital: un huésped vertebrado y un mosquito que actúa finalmente como vector. Las especies P. malariae, P. ovale, P. falciparum y P. vivax desarrollan su ciclo de vida en hospederos humanos, provocando paludismo. Otras especies infectan a diversos animales, incluyendo primates, aves, reptiles y roedores.
Entre las 20 especies de Plasmodium spp. que infectan a simios, cinco se consideran agentes potencialmente infecciosos para los humanos: P. simium y P. brasilianum en Suramérica, P. cynomolgi, P. inui y P. knowlesi en Asia. La infección por P. knowlesi se encuentra ampliamente distribuida en el sureste de Asia, donde es endémica en diversas especies de monos y se transmite de forma natural a los humanos en quienes puede resultar fatal.

El parásito se transmite, generalmente, por la picadura de mosquitos infectados del género Anopheles, lo que se conoce como transmisión vectorial. Existen otras vías de transmisión mucho menos frecuentes, como la vía vertical (madre a hijo durante el embarazo), la transfusional (transfusión sanguínea), accidente de laboratorio y el uso de jeringas infectadas (en los adictos a drogas intravenosas), salvo en las áreas endémicas, en donde la infección transplacentaria y la trasfusional son un fenómeno frecuente.

La OMS estima en millones el número casos de paludismo en todo el mundo, la gran mayoría de ellos se registraron en la Región de África de la OMS (90%), seguidos por la Región de Asia Sudoriental (7%) y la Región del Mediterráneo Oriental (2%) .
En la Región de las Américas, después de un descenso sostenido en el número de casos de paludismo desde 2005 hasta 2014, a partir de 2015 se observó un nuevo aumento. Por contrapartida, a principios del año 2018 Paraguay y en el 2019
Argentina, certificaron la eliminación de paludismo en todo el país.

En Argentina, desde el año 2011 no se registró ningún caso de paludismo autóctono. A partir de entonces, todos los casos registrados en el país han sido exclusivamente importados, razón por la cual se encontró en condiciones de certificar la eliminación de la transmisión autóctona ante la Organización Mundial de la Salud (OMS), condiciones que incluyen la demostración ante los organismos internacionales, a partir de las bases de datos y la documentación existente, la ausencia de casos autóctonos en los últimos 3 años, la existencia de un sistema de vigilancia adecuado y oportuno que garantiza la detección precoz de los casos importados y la implementación de la vigilancia y el control del mosquito del género Anopheles, su transmisor, para prevenir el restablecimiento de la transmisión de la enfermedad.

 

Vigilancia de Síndrome febril agudo inespecífico

 Las enfermedades infecciosas emergentes y reemergentes constituyen en el momento actual un desafío para la salud pública. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una nueva estrategia de vigilancia epidemiológica que permita, además de vigilar las enfermedades ya conocidas, detectar otras desconocidas de importancia para la salud pública nacional e internacional.

Las enfermedades infecciosas que presentan un inicio clínico similar e inespecífico con fiebre, cefaleas, mialgias, erupción cutánea y ocasionalmente hemorragia, pueden corresponder a múltiples afecciones tales como leptospirosis, hantavirus, fiebre hemorrágica argentina, rickettsiosis, fiebre amarilla, dengue, fiebre chikungunya, zika, encefalitis de San Luis, fiebre del Nilo Occidental, paludismo y otras flavivirosis. Estas patologías, que tienen similitud de signos y síntomas, fisiopatología común y etiología diversa, se agruparon para su estudio bajo la denominación de Síndrome febril agudo inespecífico.

Definición de caso sospechoso de Síndrome febril agudo inespecífico: todo paciente que presenta al momento de la consulta (o haya presentado en los últimos 45 días) fiebre aguda -de menos de siete (7) días de duración- mialgias o cefalea, sin afección de las vías aéreas superiores y sin etiología definida.

Algoritmo utilizado para el diagnóstico diferencial del Sindrome Febril en fase de inicio: hacer click aquí

 

Pasos a seguir frente a casos sospechosos de paludismo 

  1. Aislamiento del caso mientras esté febril (período de viremia).
    Uso de repelente cada 4- 6 horas recordando que si se encuentra vestido se aplicará sobre la ropa o bien espirales o aparatos eléctricos- Si se interna, el aislamiento consistirá en habitación cerrada, con aire acondicionado o ventanas con mosquitero, aplicar repelente al paciente y/o aparato eléctrico o espirales.
  2. Notificar. Todo caso sospechoso constituye un evento de notificación obligatoria en el marco de la Ley 15465 y debe ser notificado inmediatamente al referente regional de epidemiología. Además, quienes tengan usuario habilitado, deben notificar en forma inmediata y completa al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0).
  3. Iniciar el llenado de la Ficha epidemiológica específica (FICHA DE INVESTIGACIÓN DE CASO DE SÍNDROME FEBRILES, hacer click aquí) y enviarla con la muestra de laboratorio. Los campos deben estar completos. De fundamental interés es consignar el domicilio actualizado y un teléfono de contacto.
  4. Solicitar el análisis de laboratorio correspondiente. Enviar la muestra al laboratorio de referencia acompañada de la ficha epidemiológica.
  5. Tratamiento del paciente. Medidas de soporte y tratamiento específico.
  6. Investigación de caso. Determinar dónde y cómo podría haber adquirido la infección y la posibilidad de continuar la transmisión. Identificación de contactos expuestos al mismo riesgo.

 

Para más información, consultar la Guía de vigilancia para la prevencion del restablecimiento del paludismo en Argentina. 2019 (hacer click aquí).

 

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