Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA). Pasos a seguir frente a casos sospechosos

Generalidades

Enfermedad viral aguda grave de carácter sistémico, con duración de una a dos semanas, que presenta cuadros clínicos de gravedad variable, desde formas leves a formas graves preferentemente neurológicas, hemorrágicas o mixtas. El comienzo de la enfermedad es insidioso e inespecífico, con decaimiento, cefalea e hipertermia moderada. Con el avance de la enfermedad se agregan mialgias, lumbalgias, artralgias, dolor retroocular, epigastralgia, mareos, náuseas y vómitos. En caso de haber hemorragias, éstas se limitan a epistaxis o gingivorragias leves. Es prácticamente constante la ausencia de tos productiva o congestión nasal. Durante la primera semana de la enfermedad el examen físico revela un exantema eritematoso en cara, cuello y parte superior del tronco generalmente con petequias aisladas o en forma de pequeños ramilletes. Se observa también inyección conjuntival y edema periorbitario. Las encías suelen sangrar a la presión. Son frecuentes las gingivorragias o epistaxis espontáneas. El enantema bucofaríngeo se caracteriza por un aumento en la red vascular del paladar blando y de la faringe, con petequias y microvesículas. Los signos neurológicos son frecuentes: irritabilidad, somnolencia, temblor fino, ataxia moderada, hiperestesia cutánea, hipotonía muscular e hiporreflexia o arreflexia osteotendinosa. En las mujeres es casi constante la presencia de metrorragia. Durante la segunda semana de la enfermedad comienza la mejoría en el 70 a 80% de los enfermos. En el 20-30% restante se presentan manifestaciones hemorrágicas o neurológicas severas, shock o complicaciones bacterianas. La tasa de letalidad de la FHA sin tratamiento puede ser de hasta un 30%. El tratamiento específico con plasma inmune en dosis estandardizadas de anticuerpos neutralizantes reduce la letalidad a menos del 1% si se transfunde en la primera semana desde el inicio de los síntomas, pero es ineficaz luego de los 8 días de enfermedad.

El agente causal es el Virus Junín (JUN), virus a RNA perteneciente a la familia Arenaviridae y dentro de ella al denominado Complejo Tacaribe o Virus del Nuevo Mundo. Los arenavirus patógenos para el hombre se mantienen en la naturaleza infectando crónicamente a diferentes especies de roedores.

El reservorio natural del Virus Junín es el roedor silvestre Calomys musculinus (Sigmodontinae, Muridae), conocido comúnmente como ratón maicero. Los roedores infectados pueden eliminar crónicamente el virus con sus secreciones y excretas. El virus eliminado es transmitido al hombre por inhalación a través de aerosoles o penetra a través de pequeñas heridas de la piel o mucosas. Los humanos tienen viremia durante todo el período febril, y el virus se ha aislados de orina, saliva y de leche materna durante la fase aguda. Usualmente no existe transmisión del virus de persona a persona, a pesar de que en casos de contacto íntimo esta transmisión puede ocurrir.

Se pueden registrar casos de FHA durante todos los meses del año, pero los brotes estacionales ocurren durante el otoño e invierno, con un pico en el mes de mayo. En este período es cuando se registran las máximas densidades anuales de roedores, coincidiendo con un período de intensa actividad laboral en el campo.

El área endémica de la enfermedad abarca el norte de la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sureste de Córdoba y noreste de La Pampa.

La Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA) es una enfermedad de notificación nacional obligatoria. La vigilancia de la FHA se justifica para identificar las áreas de riesgo, para reducir la letalidad mediante el uso del tratamiento específico y para orientar las acciones de prevención, incluyendo la vacunación.

Definición de Caso sospechoso: Dentro del área endémica de la FHA y fuera del área endémica en pacientes que hayan visitado la región en las 3 semanas previas al inicio de síntomas se considera: paciente con síndrome febril inespecífico, que presente recuentos de glóbulos blancos ≤4.000/mm3 y recuento de plaquetas ≤ 100.000/mm3.

Vigilancia de Síndrome febril agudo inespecífico

Las enfermedades infecciosas emergentes y reemergentes constituyen en el momento actual un desafío para la salud pública. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una nueva estrategia de vigilancia epidemiológica que permita, además de vigilar las enfermedades ya conocidas, detectar otras desconocidas de importancia para la salud pública nacional e internacional.

Las enfermedades infecciosas que presentan un inicio clínico similar e inespecífico con fiebre, cefaleas, mialgias, erupción cutánea y ocasionalmente hemorragia, pueden corresponder a múltiples afecciones tales como leptospirosis, hantavirus, fiebre hemorrágica argentina, rickettsiosis, fiebre amarilla, dengue, fiebre chikungunya, zika, encefalitis de San Luis, fiebre del Nilo Occidental, paludismo y otras flavivirosis. Estas patologías, que tienen similitud de signos y síntomas, fisiopatología común y etiología diversa, se agruparon para su estudio bajo la denominación de Síndrome febril agudo inespecífico.

 

Definición de caso sospechoso de Síndrome febril agudo inespecífico: todo paciente que presenta al momento de la consulta (o haya presentado en los últimos 45 días) fiebre aguda -de menos de siete (7) días de duración- mialgias o cefalea, sin afección de las vías aéreas superiores y sin etiología definida.

Algoritmo utilizado para el diagnóstico diferencial del Sindrome Febril en fase de inicio: hacer click aquí
 

Pasos a seguir frente a casos sospechosos de FHA

  1. Evaluar para definir si el tipo de atención que se necesita será ambulatoria u hospitalaria y qué decisiones clínicas y terapéuticas deben ser tomadas.
  2. Notificar. Todo caso sospechoso constituye un evento de notificación obligatoria en el marco de la Ley 15465 y debe ser notificado inmediatamente al referente regional de epidemiología. Además, quienes tengan usuario habilitado, deben notificar en forma inmediata y completa al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0).
  3. Iniciar el llenado de la Ficha epidemiológica específica (FICHA DE INVESTIGACIÓN DE CASO DE SÍNDROME FEBRILES, hacer click aquí) y enviarla con la muestra de laboratorio. Los campos deben estar completos. De fundamental interés es consignar el domicilio actualizado y un teléfono de contacto.
  4. Solicitar análisis de laboratorio correspondiente. Enviar la muestra al laboratorio de referencia acompañado de la ficha epidemiológica. Deben realizarse dos extracciones, al inicio de los síntomas antes de la transfusión de plasma de convalecientes de FHA y a los 60 días de la 1º muestra. La muestra a los 60 días es imprescindible para realizar el diagnostico. No tomar muestras más allá del año.
  5. Tratamiento específico. La administración de plasma inmune dentro de los 8 días del inicio del cuadro reduce la mortalidad a menos del 1%.
  6. Control de contactos o expuestos al mismo riesgo. Investigación de los contactos y de la fuente de infección. No está indicada la inmunización de los contactos como medida de control de foco.
  7. Vacunación. Indicada a partir de los 15 años de edad en las zonas de riesgo del país. La vacuna a virus Junín vivo atenuado Candid #1 tiene una eficacia del 95%. La persistencia de anticuerpos específicos se ha corroborado hasta los 10 años en más del 90% de los receptores.
  8. Control de roedores en ámbitos domésticos y peridomésticos. Evitar el ingreso de lauchas de campo en lugares frecuentados por el hombre. La consigna es cuidar que en el ambiente no encuentren refugio ni alimento.
  9. Reforzar las medidas de prevención en la comunidad. Educación de la población sobre modo de transmisión, métodos de prevención, consulta y tratamiento temprano.

 

Medidas de prevención

• Realizar la vacunación contra la Fiebre Hemorrágica Argentina, la que está indicada a partir de los 15 años de edad en las zonas de riesgo del país.
• Realizar una higiene cuidadosa, principalmente de las manos y cambio de ropas, cada vez que se hayan frecuentado zonas con roedores.
• No introducir tallos, hojas o granos en la boca.
• No acostarse sobre bolsas o en el suelo, comer y dormir en habitaciones limpias. Usar calzado cerrado.
• Mantener desmalezados los alrededores de la vivienda para evitar que las lauchas se acerquen a ella.
• Disponer de lugares libres de maleza para los juegos de niños.
• No destruir la fauna de predadores de roedor: lechuzas, lechuzones, chimangos, etc.
 

Indicaciones para la vacuna de FHA CANDID-1

Dirigida a personas sanas de 15 a 65 años

• No haber recibido ninguna vacuna en los últimos 30 días.
• No donar sangre durante los próximos 30 días.
• No estar embarazada.
• No embarazarse durante los próximos 30 días.
• No estar amamantando.
• No padecer enfermedades graves de las defensas y/ o con corticoterapia a grandes dosis.
• No estar vacunado anteriormente con esta vacuna. Es una sola vacuna de por vida (no necesita refuerzo).

En caso de dolor en el sitio de punción tomar paracetamol o ibuprofeno.
Los efectos adversos pueden ocurrir en casos aislados (Dolor detrás de los ojos, cefaleas, vómitos).

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