Ferias de la Salud

La feria de la salud como dispositivo cultural es una ocasión para promover encuentros entre quienes desean compartir saberes, recorridos, inquietudes y destrezas y la comunidad cercana a la misma. La propuesta busca promover una interacción con las personas que participen y lograr, de este modo, una acción saludable. Cada stand de la feria se constituye a partir de una premisa clara: sostener una acción interactiva que genere la participación de quienes allí se detengan. En el marco de una feria de la salud, esto adquiere especial importancia ya que se pretende promover experiencias saludables, es decir que la población se lleve información, ideas, materiales sobre el cuidado de la salud, etc.

Para los equipos que trabajan en los centros de salud, una feria es una oportunidad para trabajar con la comunidad del barrio de una manera diferente, contando los proyectos y actividades más propias, buscando construir otros diálogos, en un formato de encuentro necesariamente diferente a lo habitual del consultorio. La organización misma de la feria de la salud supone un trabajo colectivo que requiere de muchas personas para poder concretarse. En este sentido, es necesario organizar una mesa de trabajo previa, en la que puedan estar sumados otros actores además de los integrantes del equipo de salud, como por ejemplo clubes, centros de jubilados, vecinales, entre otros. La población escolar de cada barrio donde funciona la feria se ha convertido con el tiempo en uno de los visitantes más habituales para este tipo de propuestas.