Protocolo de actuación: Violencia de género en el ámbito laboral

El municipio cuenta con esta herramienta para la construcción de espacios libres de violencia hacia las mujeres, con el fin de generar ambientes de trabajo seguros que tengan como base el respeto entre todas y todos. La puesta en marcha de este protocolo apunta a fortalecer las medidas preventivas, de difusión y capacitación en todos los ámbitos de trabajo del municipio. A su vez, tiene como propósito visibilizar las herramientas existentes para el asesoramiento, la contención y el acompañamiento de la mujer y las acciones a seguir ante un caso concreto de violencia de género.

Personas comprendidas

El protocolo procede ante supuestos, donde el agresor desempeñe funciones laborales en el municipio sin distinguir el tipo de contratación que lo vincule con el Estado. El mismo aplica para los casos en que las mujeres víctimas sean o no trabajadoras de la municipalidad.

Ámbito de aplicación

Se aplica cuando las acciones violentas ocurren tanto dentro de las instalaciones del municipio, como en cualquier espacio físico y/o a través de cualquier otro medio (telefónicos, virtuales, etc.), siempre y cuando la relación entre las personas comprendidas tenga su origen en función del desempeño o labores que el actor desarrolle en la Municipalidad de Rosario.

Conductas alcanzadas

El protocolo se aplica en aquellas conductas comprendidas en el artículo 4 de la Ley Nº 26485/2019 de Protección Integral a las Mujeres que define a la violencia contra las mujeres como toda conducta, acción u omisión basada en una relación desigual de poder que afecte a su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también a su seguridad personal. 

Distintos tipos de violencias

  1. Física: la que se emplea sobre el cuerpo de la mujer. 
  2. Piscológica: la que causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica el pleno desarrollo personal mediante amenazas, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descredito, manipulación, aislamiento. Incluye también la culpabilización, vigilancia constante, exigencia de obediencia, sumisión, coerción verbal, persecusión, insulto, indiferencia, abandono, celos excesivos, chantaje, ridiculización, explotación y limitación del derecho de circulación. 
  3. Sexual: cualquier acción que implique vulneración en todas sus formas, con o sin acceso genital, del derecho de la mujer a decidir voluntariamente sobre su vida sexual o reproductiva. 
  4. Económica y patrimonial: la que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de la mujer.
  5. Simbólica: la que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, iconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad.

Procedimiento

Cuando el agresor y la mujer afectada trabajan en la municipalidad

  1. La mujer o testigo puede informar la situación de violencia a su superior correspondiente y/o funcionario de área si el caso lo amerita, tomando éste las medidas de protección pertinentes. Asimismo, la mujer puede dirigirse directamente a la Dir. Gral. de Investigaciones, Ética Pública y Transparencia
  2. Quien recibe la situación, debe registrar la exposición de la mujer dando intervención al profesional legal y superior del área. Posteriormente, debe remitir dicha actuación en sobre cerrado, indicando el número de expediente (si hubiere) y las iniciales del nombre de la mujer afectado en un plazo no mayor a 48 horas a la Dir. Gral. de Investigaciones, Ética Pública y Transparencia, donde continuarán con los procedimiendos administrativos. 
  3. Quien tome contacto con la mujer debe informarle sobre los derechos que la asisten: derecho a denunciar por cualquier vía (administrativa y/o judicial) y el derecho a usufructuar la licencia por violencia de género. Asimismo, dar a conocer los espacios de contención y asesoramiento que brinda la municipalidad.

Cuando el agresor es trabajador de la municipalidad y la mujer afectada no guarda vínculo laboral con la misma

  1. El superior que se anotice que un agente de su área fuere acusado como agresor debe elevar un escrito dando cuenta de ello en un plazo no mayor a 48 horas a la Dir. Gral. de Investigaciones, Ética Pública y Transparencia, donde continuarán con los procedimiendos administrativos. Asimismo, deberá tomar todas las medidas pertinentes con el fin de proteger a la mujer afectada con el debido asesoramiento.
  2. Quien tome contacto con la mujer afectada debe informarle sobre los derechos que la asisten: derecho a denunciar por cualquier vía (administrativa y/o judicial) y dar a conocer los espacios de contención y asesoramiento que brinda la municipalidad.